Hervir: las hojas que envuelven la col y reservar el agua.
Cortar: el pan en rodajas y freír en aceite o tostar.
Untar: el pan en ajo.
Colocar: en un plato hondo las rodajas de pan, encima las hojas de col hervidas y una ramita de tomillo fresco.
Cubrir: con el agua de hervir la col o con caldo muy caliente.
Añadir: un huevo poché (opcional).
Servir: caliente.
Esta sopa es ideal en otoño e invierno, cuando las coles rizadas están en su mejor momento. Es un plato económico y muy reconfortante, perfecto para los días fríos. El pan aporta hidratos de carbono y la col, además de fibra, es rica en vitaminas A, C y K, así como en antioxidantes.
El huevo poché es opcional, pero si decidimos incluirlo, añadiremos una buena fuente de proteína y lograremos un plato más completo y nutritivo. Es una receta sencilla que demuestra cómo, con pocos ingredientes, se puede preparar un plato sabroso y saludable.