Pelar: los aguacates, trocear y colocar en un bol.
Chafar: los aguacates con la ayuda de un tenedor hasta obtener una pasta.
Picar: la cebolleta finamente y mezclar con los aguacates.
Cortar: el salmón y las gambas en trocitos pequeños, mezclar con los aguacates y la cebolleta.
Añadir: un chorrito de aceite, el jugo del limón, las dos cucharadas de mostaza, perejil, pimienta y cebollino al gusto.
Mezclar: bien y probar por si hay que rectificar algún ingrediente.
Emplatar: con la ayuda de un aro metálico de cocina para dar forma al tartar.
Reservar: en la nevera durante media hora aproximadamente.
Retirar: el molde y servir.
Decorar: el plato con el cebollino sobrante y acompañar con tostaditas.
Este plato es una excelente opción para un entrante elegante o una comida ligera y nutritiva. Además, su preparación es sencilla y rápida, lo que lo convierte en una opción ideal para impresionar a tus invitados con poco esfuerzo.
Los aguacates maduros aportan una cremosidad deliciosa que contrasta perfectamente con el salmón ahumado y las gambas, mientras que la cebolleta agrega un toque de frescura. La combinación de mostaza à l'ancienne, AOVE y jugo de limón o lima realza los sabores de los ingredientes principales, mientras que el cebollino y el perejil frescos añaden un toque de color y aroma.
El salmón ahumado es rico en ácidos grasos omega-3, proteínas, vitamina D y vitaminas del grupo B, lo que lo convierte en un alimento muy completo desde el punto de vista nutricional.