Verduras:
Existen infinidad de recetas de ramen. Yo he elegido la que me enseñaron en un taller de cocina asiática. La principal dificultad para preparar este plato radica en disponer de la larga lista de ingredientes necesarios. Al principio puede parecer abrumador, pero la mayoría son productos de larga conservación y que también pueden utilizarse en otras recetas.
Es probable que en el primer intento no os salga perfecto, sobre todo si no estáis acostumbrados a los sabores y técnicas asiáticas. Aun así, os animo a practicar: con el tiempo, encontraréis vuestros ingredientes favoritos y adaptaréis la receta a vuestro gusto.
Se trata de un plato muy completo, ideal para los meses fríos, y que nos invita a descubrir un abanico de sabores nuevos. También podéis preparar una versión más sencilla cortando las verduras en juliana y añadiendo todos los ingredientes directamente a la olla, sin rehogar previamente.