Poner: las setas en remojo en agua.
Realizar: pequeños cortes en los bordes de los filetes de carne para evitar que se doblen al freírlos. Salar y enharinar.
Calentar: una cazuela con aceite y freír la carne. Una vez frita, retirar y reservar.
Rallar: la cebolla y freír en la cazuela hasta que tome color.
Añadir: el tomate y seguir friendo hasta que esté bien confitado.
Añadir: el vaso de vino y dejar evaporar el alcohol.
Espolvorear: con el chocolate rallado.
Pasar: el sofrito por el minipimer y devolver a la cazuela.
Añadir: las setas que ya se habrán hidratado.
Colocar: de nuevo la carne en la cazuela.
Añadir: 1 vaso de agua y el agua en la que hemos hidratado las setas.
Agitar: la cazuela, tapar, bajar el fuego y dejar cocer durante 1 hora y 30 minutos a 2 horas.
Agitar: la cazuela de vez en cuando y vigilar no quedarnos sin agua.
Dejar: reposar unas horas antes de servir.
Servir: caliente.
El fricandó es un plato típico de la cocina catalana que está muy sabroso. La carne que se utiliza para su elaboración es de ternera, y suele ser tapa, tapa plana o jarret. Con solo pedir que es para “fricandó”, en cualquier comercio ya sabrán qué carne servirnos. Se corta a filetes finos y no muy grandes.
Combina muy bien con arroz blanco hervido o puré de patatas. No debe faltar el pan, pues es muy recomendable rebañar la salsa con una buena rebanada.
Las setas que se utilizan son los moixernons o cama-secs (senderuelas o carretillas), que aportan el sabor característico al plato.
Como toda receta de cazuela guisada en salsa, ganará en sabor si elaboramos el plato el día anterior o unas horas antes. La olla a presión acorta el tiempo de cocción y ayuda a que la carne quede muy tierna.