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20 m. 0 m. 6-8

Leche de tigre

ingredientes

  • 100 g de merluza (peso neto)
  • 100 ml de caldo de pescado blanco
  • 60-80 ml de zumo de lima
  • 1/4 de cebolla morada
  • 5 g de cilantro
  • 15 g de apio
  • Ají amarillo sin semillas

preparación

  1. Congelar: la merluza al menos durante 48h. a –20 °C tal como recomiendan las autoridades sanitarias. Se va a consumir en crudo.
  2. Descongelar: la merluza en la nevera antes de preparar la receta. No hacerlo a temperatura ambiente para evitar riesgos sanitarios.
  3. Trocear: la merluza en cubos pequeños.
  4. Colocar: en el vaso de la batidora la merluza fría, el caldo de pescado frío, un cubito de hielo, la cebolla, el cilantro, el apio y un pequeño trozo de ají amarillo, sin semillas.
  5. Triturar: ligeramente todos los ingredientes hasta obtener una mezcla homogénea.
  6. Añadir: el zumo de lima y el cilantro. Triturar ligeramente.
  7. Probar: la mezcla y rectificar si es necesario el nivel de sal, la acidez o el picante.
  8. Colar: con un colador fino para obtener una textura más fina.
  9. Reservar: en frío hasta el momento de utilizar. Nunca más de 1-2 horas.
  10. Servir: bien fría como base para ceviche o como aperitivo, en vasitos pequeños.

observaciones

La leche de tigre es el jugo resultante de marinar pescado crudo con zumo de lima y otros ingredientes como cebolla, apio, cilantro y ají. Se utiliza tradicionalmente como base para preparar ceviche, pero también puede servirse sola, muy fría, como aperitivo. Es un concentrado de sabor fresco y cítrico, con notas picantes que se pueden ajustar al gusto. Debe trabajarse siempre en frío para preservar la frescura, el color y evitar la oxidación.

Es un acompañamiento ideal para el ceviche de corvina. Se puede servir en un vasito aparte o rociar directamente sobre el ceviche en el momento de llevarlo a la mesa. Podemos sustituir el ají amarillo por rojo si queremos un resultado más picante.

Recuerda que todo pescado que vayas a consumir crudo debe congelarse a –20 ºC durante al menos 48h, como recomiendan las autoridades sanitarias, para evitar riesgos alimentarios. A la hora de descongelar, hazlo en la nevera y de forma lenta, para mantener la textura y el sabor. Es muy importante no descongelar a temperatura ambiente, ya que podría favorecer el crecimiento de bacterias.