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Ceviche de salmón fresco y cítrico

ingredientes

  • 200 g de salmón fresco, previamente congelado (peso neto)
  • 1 lima
  • 1/2 cebolla roja
  • 1 cucharada de aceite de sésamo
  • 1 guindilla roja fresca (cantidad al gusto)
  • 1/2 aguacate
  • Cilantro fresco

preparación

  1. Congelar el salmón: congelar el salmón fresco a –20 ºC durante al menos 5 días para garantizar la seguridad alimentaria, ya que se va a consumir en crudo.

  2. Descongelar con antelación: descongelar el salmón lentamente en la nevera el día que se vaya a preparar la receta.

  3. Higiene y frío: extremar la higiene durante la preparación y mantener la cadena de frío en la medida de lo posible.

  4. Cortar el salmón: cortar el salmón en cubos pequeños y colocarlo en un bol.

  5. Marinar: aliñar con el aceite de sésamo, el zumo de lima y la ralladura de su piel. Mezclar y dejar marinar en la nevera durante 15 minutos.

  6. Preparar los ingredientes:

    • Cortar la cebolla en juliana fina.

    • Cortar el aguacate en cubos pequeños.

    • Cortar la guindilla (al gusto) en trozos muy pequeños.

  7. Mezclar: unir todos los ingredientes preparados y añadirlos al bol con el salmón marinado.

  8. Salar y ajustar: salar ligeramente y mezclar todo con suavidad. Probar y ajustar si es necesario (más zumo, sal, guindilla, etc.).

  9. Toque final: espolvorear con cilantro fresco picado justo antes de servir.

  10. Servir: servir frío.

 

observaciones

El ceviche de salmón es una fuente rica en omega-3 y grasas saludables, provenientes tanto del pescado como del aguacate. También aporta vitamina C gracias a la lima y antioxidantes presentes en el cilantro.

Para disfrutar de un ceviche seguro y delicioso, es esencial utilizar salmón de alta calidad. Recuerda que todo pescado que vayas a consumir crudo debe congelarse a -20 ºC durante al menos 5 días, tal como recomienda la FDA, para evitar riesgos alimentarios.

A la hora de descongelar, hazlo siempre en la nevera y de forma lenta, para conservar la mejor textura y sabor del salmón. Es muy importante no descongelar a temperatura ambiente, ya que esto podría favorecer el crecimiento de bacterias.

Asegúrate de comprar un salmón fresco, con color brillante y textura firme. Si es posible, opta por uno de origen conocido, preferiblemente de pesca sostenible, que garantiza no solo la frescura, sino también un impacto ambiental responsable.