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5 m. 10 m. 4

Pasta fresca al pesto de calabacín

ingredientes

  • 400 g de pasta fresca tipo Fusilli
  • 250 g de calabacín (peso neto)
  • 20 g de almendras tostadas peladas
  • 20 g de pistachos sin sal pelados
  • 40 g de queso parmiggiano

preparación

1. Cortar el calabacín: cortar el calabacín a brunoise pequeña y dorar en una sartén con 1 cucharada de aceite y el diente de ajo.

2. Triturar los ingredientes: triturar el calabacín, las almendras, los pistachos, el ajo, el calabacín, y parte del queso en el minipimer.

3. Añadir el aceite: añadir poco a poco el aceite hasta obtener una consistencia cremosa, típica del pesto.

4. Comprobar la sal: comprobar el punto de sal.

5. Hervir la pasta: hervir la pasta al dente.

6. Mezclar con el pesto: verter la pasta en una sartén junto al pesto y añadir unas cucharadas del agua de cocción.

7. Cocinar: mezclar bien y cocer un par de minutos para que se impregnen bien los sabores y la pasta quede cremosa.

8. Añadir el queso: espolvorear con queso rallado al gusto.

9. Servir:ervir inmediatamente.

observaciones

El pesto de calabacín es una receta fácil y rápida de preparar. Además de servir para acompañar un plato de pasta, también es ideal para ñoquis de patata o como antipasto, encima de una tostada de pan. Su sabor es muy delicado y combina a la perfección con la pasta. En esta ocasión usé pasta fresca, en concreto Fusilli Avellinesi, que presentan una excelente adherencia al pesto. Si podéis, acercaos a una tienda de productos italianos y dejaos aconsejar sobre el tipo de pasta más adecuado para la receta que vais a elaborar. Será un acierto seguro.

El calabacín es bajo en calorías y una buena fuente de fibra y vitaminas. Las almendras y pistachos aportan grasas saludables, vitaminas y minerales. El queso Parmigiano proporciona proteínas y calcio.