Calentar: la mantequilla en una sartén.
Añadir: los plátanos pelados y freír por ambos lados.
Añadir: el zumo de la naranja y la mermelada, dejar reducir.
Añadir: el Cointreau y dejar que se evapore el alcohol.
Añadir: el ron y flambear hasta que se apague la llama.
Servir: caliente.
Este postre nos ofrece una mezcla de sabores muy interesante y equilibrada. La potencia de esta combinación proviene del dulzor del plátano mezclado con el gusto amargo de la mermelada, la acidez de la naranja sanguina y la complejidad que aportan los licores.
Podemos acompañarlo con una bola de helado de vainilla, que nos aportará un contraste de frío y caliente y redondeará el resultado. También podemos utilizar esta receta para rellenar unos crêpes, una opción muy práctica y vistosa si tenemos invitados.
Los plátanos poseen un alto valor nutritivo, son ricos en vitaminas y minerales, y no deberían faltar en nuestra dieta diaria.