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20 m. 40 m. 2

Ramen

ingredientes

Verduras:

  • Cebolla tierna
  • Calabacín
  • Zanahoria
  • Rábanos
  • Pimiento rojo
  • Nabo
  • Champiñones
  • Setas shitake secas
  • Ajo
  • Jenjibre
  • 1 huevo duro

preparación

  1. Poner: a hervir los shiitakes secos hasta que estén tiernos, retirar y cortar en brunoise. Guardar el agua de cocción.

  2. Poner: las algas en remojo. Recordar que una vez hidratadas triplican su volumen.

  3. Cortar: las verduras en brunoise.

  4. Saltear: en una olla con aceite:

    • Bacon cortado a trozos pequeños (opcional)

    • Ajo sin pelar chafado

    • 1 cucharada sopera de miso

    • Shiitake

    • Jengibre fresco rallado o seco

    • 1 cucharada de Sriracha o Gochujang (aconsejable esta última), mezclar bien

    • Espolvorear con Sichimi (opcional)

    • Verduras

  5. Añadir: 1 sobre de Katsuobushi o 1 cucharada de Hondashi.

  6. Añadir: 2 cucharadas de Daikon.

  7. Añadir: agua o caldo de verduras (se puede incorporar parte del agua de hervir los shiitakes).

  8. Añadir: la carne que hayamos elegido. Si usamos pescado (aconsejable para iniciarse en este tipo de ramen), añadirlo cuando las verduras ya lleven un rato hirviendo.

  9. Añadir: la soja.

  10. Hervir: hasta que la carne o el pescado estén hechos.

  11. Añadir: los fideos que hayamos elegido: ramen, udon, soba... y cocer el tiempo que indique el fabricante.

  12. Probar: rectificar de sal y de condimentos si hace falta.

  13. Servir: caliente, añadiendo huevo duro cortado en trozos.

  14. Ofrecer: aceite de sésamo para condimentar al gusto.

observaciones

Existen infinidad de recetas de ramen. Yo he elegido la que me enseñaron en un taller de cocina asiática. La principal dificultad para preparar este plato radica en disponer de la larga lista de ingredientes necesarios. Al principio puede parecer abrumador, pero la mayoría son productos de larga conservación y que también pueden utilizarse en otras recetas.

Es probable que en el primer intento no os salga perfecto, sobre todo si no estáis acostumbrados a los sabores y técnicas asiáticas. Aun así, os animo a practicar: con el tiempo, encontraréis vuestros ingredientes favoritos y adaptaréis la receta a vuestro gusto.

Se trata de un plato muy completo, ideal para los meses fríos, y que nos invita a descubrir un abanico de sabores nuevos. También podéis preparar una versión más sencilla cortando las verduras en juliana y añadiendo todos los ingredientes directamente a la olla, sin rehogar previamente.