Limpiar: las cerezas y los tomates.
Retirar: el hueso a las cerezas.
Triturar: en una batidora o robot de cocina todos los ingredientes.
Probar: por si debemos rectificar algún ingrediente.
Colar: pasar la mezcla por un colador, en caso de utilizar un robot no será necesario.
Enfriar: en la nevera hasta el momento de servir.
Aliñar: con aceite de albahaca una vez servido.
Este gazpacho resulta muy fino y refrescante, un plato elegante para ofrecer como entrante. En esta ocasión no vamos a utilizar ni ajo ni pepino, ya que estropearían el resultado final de la receta. La albahaca aromatiza y refresca el gazpacho, además de aportarle un bonito color.
Dos cerezas colocadas encima, una vez servido, darán un toque sofisticado a la presentación y crearán un contraste visual muy atractivo con el verde del aceite de albahaca.