Este plum cake de mandarinas chinas (kumquat) destaca por su aroma intenso y fresco, con un dulzor muy contenido que deja todo el protagonismo al cítrico. Hervir brevemente las mandarinas chinas permite reducir la acidez y su posible amargor sin perder su aroma característico.
No es un bizcocho pensado para quienes buscan un postre muy dulce, sino para quienes prefieren sabores naturales y poco empalagosos. Resulta ideal para el desayuno o la merienda, acompañado de un café o un té, y mejora ligeramente tras unas horas de reposo, cuando los aromas se asientan.
Desde el punto de vista nutricional, el uso de fruta fresca y un contenido moderado de azúcar da como resultado un bizcocho más ligero de lo habitual, sin renunciar al sabor.