Cortar: cortar la cebolla en brunoise pequeña.
Freír: freír en una sartén con aceite de oliva hasta que tome color. Reservar.
Cortar: cortar el aguacate en cuadrados pequeños. Aliñar con el zumo de limón. Salar.
Hervir: hervir la pasta al dente.
Escurrir: escurrir la pasta y añadir el aguacate y la cebolla. Mezclar bien.
Espolvorear: espolvorear con guindilla picada (opcional).
Servir: servir caliente.
La preparación de esta receta es muy fácil, pero no por ello menos sabrosa que otras más elaboradas. El aroma cítrico del limón le aporta mucho frescor, y el aguacate, cremosidad y color. Aconsejo utilizar una pasta corta que no sea lisa, ya que los ingredientes van a quedar muy bien mezclados y adheridos a la pasta. Si no encontráis Cavatappi, también podéis utilizar Fusilli, Penne rigate o alguna pasta similar.
El aguacate es una fruta rica en grasas monoinsaturadas, vitaminas y minerales, especialmente potasio. El complemento ideal para esta receta, a mi gusto, es un pescado.