Este postre es muy refrescante y digestivo, ideal para después de una comida copiosa. La cantidad de hojas de menta a agregar dependerá de nuestro gusto personal. Lo serviremos con textura de sorbete, sin que esté en exceso congelado.
Recomiendo consumirlo el mismo día, ya que se trata de un helado que previamente habremos descongelado. Yo suelo utilizar el helado de limón cremoso de La Sirena, ya que ofrece una textura suave y muy agradable para este tipo de preparación. Sin embargo, si no tenéis una tienda cerca o no conocéis esta marca, lo importante es escoger un helado de limón que sea cremoso y no tipo hielo, ya que este último no se integrará bien con el ron y la menta ni proporcionará la misma textura final.