Cortar: cortar el bogavante por la mitad a lo largo, podéis pedir en la pescadería que os lo corten.
Separar: separar la cabeza y las patas de las colas.
Dar: dar unos golpes a las patas para abrir un poco.
Freír: freír el bogavante a fuego vivo en una cazuela con aceite de oliva, justo para que tome color.
Retirar: retirar y reservar.
Picar: picar la cebolla, el ajo y el perejil. Freírlos en la cazuela hasta que estén dorados.
Añadir: añadir los tomates rallados, freír hasta que la mezcla tenga un tono dorado oscuro.
Añadir: añadir unas hebras de azafrán al sofrito. Mezclar bien.
Flambear: flambear con el brandy.
Añadir: añadir el arroz, remover y freír un poco.
Añadir: añadir el caldo de pescado, vamos a ser generosos pues el arroz debe quedar algo caldoso.
Cocer: cocer 12-15 minutos, probar para saber si es de vuestro gusto.
Añadir: añadir el bogavante cuando falten unos 5 minutos para apagar el fuego.
Dejar: dejar reposar 2 minutos y servir.
El arroz de bogavante es fácil y rápido de preparar. El bogavante nacional puede ser más costoso que el procedente de otros países, pero el resultado final del plato también variará: con el nacional vas a conseguir un excelente sabor. Podemos escoger un bogavante nacional congelado, que siempre será más económico, y el sabor del plato seguirá siendo muy bueno.
El bogavante aporta al arroz un sabor a mar muy característico y elegante, por lo que no hace falta añadir ingredientes en exceso. Aconsejo utilizar arroz de grano corto tipo bomba o arroz especial para arroces caldosos, ya que absorbe bien el sabor del marisco sin pasarse de cocción. Un buen caldo y una cocción cuidada son claves para que el plato brille.