Cortar los ingredientes: cortar todos los ingredientes en trozos pequeños.
Mezclar: mezclar bien para integrar todos los sabores.
Aliñar: aliñar con aceite de oliva virgen extra.
Salar: salar con precaución.
Emplatar: Emplatar la ensalada con ayuda de un aro de cocina.
Servir: Servir frío al momento.
Una ensalada fácil, distinta y refrescante. Si no encontráis sardinas ahumadas podéis sustituirlas por anchoas. Puedes experimentar con diferentes tipos de lechuga, como romana, rúcula o mezclas de hojas verdes, para darle más variedad de texturas y sabores a la ensalada. Utilizar un aro de cocina para emplatar da una presentación elegante y profesional a la ensalada, pero os aconsejo hacerlo justo antes de servir para evitar que el aliño se desparrame por el plato.
Esta ensalada es rica en antioxidantes y vitaminas provenientes de las verduras frescas y escalivadas. Las sardinas ahumadas o anchoas aportan proteínas y ácidos grasos omega-3, beneficiosos para la salud cardiovascular.