Cortar: cortar las zanahorias en rodajas o en bastoncitos.
Cortar: cortar la cebolla en juliana.
Cortar: cortar el bonito a la medida que queramos.
Pochar: en una cazuela con aceite de oliva, pochar las zanahorias, la cebolla y los dientes de ajo, a nuestro gusto antes de añadir el vinagre.
Añadir: añadir los granos de pimienta y las hojas de laurel.
Añadir: añadir el pimentón, mezclar.
Añadir: añadir el vino blanco y dejar evaporar.
Añadir: añadir el vinagre y el aceite, mezclar.
Cocer: cocer de 10 a 15 minutos.
Sellar: en una sartén sellar el bonito a fuego fuerte, retirar.
Añadir: añadir el bonito a la cazuela del escabeche con el fuego apagado, mezclar con cuidado para impregnar el bonito de escabeche.
Dejar: dejar reposar toda la noche, el calor residual terminará de cocer el bonito.
Servir: servir.
El bonito está en su mejor momento a partir de mayo-junio y hasta octubre; en ocasiones, la temporada se alarga hasta noviembre. Es un pescado azul con menos presencia de mercurio que el atún y con las mismas propiedades nutritivas. La receta es fácil de realizar y el sabor resultante es suave, ya que no se trata de un escabeche muy potente en vinagre.
Se conserva durante varios días en la nevera, siempre que tengamos cuidado de no contaminar el recipiente al servirlo. Aconsejo darle un par de vueltas al bonito pasadas unas horas de haberlo mezclado en el escabeche, para integrar mejor los sabores. Este plato es ideal como aperitivo o como parte de una comida de tapeo. El bonito en escabeche es una opción nutritiva, rica en omega-3 y proteínas de alta calidad.