Chutney de nísperos
ingredientes
- 700–800 g de nísperos (peso neto)
- 1 cebolla pequeña
- 1 manzana pequeña
- 90 g de azúcar moreno
- 80 ml de vinagre de manzana
- Jengibre fresco
- Sal
- Pimienta
preparación
- Rallar: la cebolla finamente. Sofreírla a fuego suave en una sartén con aceite de oliva, hasta que esté transparente.
- Añadir: los nísperos, la manzana , el azúcar, el vinagre, un trocito de jengibre, la sal y la pimienta.
- Cocer: a fuego suave, removiendo de vez en cuando, durante 35–50 minutos, hasta que quede espeso, brillante y con textura de chutney. Debe quedar más bien denso, no líquido, pero con algunos trozos todavía visibles.
- Guardar: en tarros esterilizados. Si quieres hacer vacío, hervir los tarros cerrados unos 15 minutos y dejarlos enfriar boca abajo.
observaciones
El chutney de nísperos es una conserva agridulce, aromática y muy versátil. Tiene el dulzor suave de la fruta, el punto ácido del vinagre y el fondo especiado que le da el jengibre. Al cocer lentamente, los nísperos se deshacen en parte, pero conviene que queden algunos trozos para que la textura sea más interesante.
Es ideal para acompañar quesos, especialmente curados o de cabra, pero también combina muy bien con carnes frías, pollo, cerdo, platos de arroz, verduras asadas o incluso con una tostada salada. No hace falta poner mucha cantidad: una cucharadita basta para dar contraste y levantar el plato.
Aunque se puede probar una vez frío, es mejor dejarlo reposar al menos 24 horas antes de consumirlo. A partir de los 2 o 3 días los sabores se asientan mejor y el chutney gana en equilibrio. Si se ha hecho el vacío correctamente y se conserva en un lugar fresco y oscuro, puede guardarse durante varias semanas. Una vez abierto, debe mantenerse en la nevera.