Conejo: colocar el conejo en un bol.
Añadir: añadir el vinagre sin cubrir completamente el conejo.
Añadir: añadir un chorro de vino blanco y el romero.
Mezclar: mezclar y dejar macerar 2-3 horas.
Colar: colar el vinagre del macerado, reservándolo, y añadir las anchoas, el ajo, 2-3 hojas de romero y la guindilla fresca.
Triturar: triturar en el minipimer y reservar.
Secar: secar bien el conejo.
Dorar: dorar el conejo en una sartén con aceite de oliva.
Colocar: colocar el conejo ya dorado en una cazuela.
Desglasar: desglasar con vino blanco el aceite de la sartén y añadir a la cazuela con el conejo.
Salar: salar ligeramente, tapar.
Dejar: dejar cocer 10 minutos a fuego bajo.
Añadir: añadir la salsa que tenemos reservada y las aceitunas deshuesadas.
Cocer: cocer entre 30-40 minutos a fuego bajo.
Probar: probar por si debemos rectificar de sal.
Dejar: dejar reposar unos minutos.
Servir: servir.
El conejo a la cazadora es un plato de la cocina italiana lleno de sabor. El conejo es una excelente opción de carne blanca: baja en grasas, rica en proteínas y en vitaminas del grupo B. No todo el mundo tiene la costumbre de consumir conejo, o tal vez no les gusta; por estos motivos, creo que no es el plato ideal si tenemos invitados.
Con esta receta, la carne de conejo queda muy tierna y sabrosa. Aconsejo comprar conejo ibérico: aunque su precio es mayor, notaréis una diferencia notable. El sabor es superior y la carne, más tierna.