Cortar: la panceta o el guanciale a trozos pequeños y freír en una sartén hasta que quede dorado. Reservar.
Batir: los huevos con parte del queso rallado, añadir la pimienta al gusto. Reservar.
Hervir: los espaguetis en abundante agua con sal hasta que estén al dente.
Añadir: los espaguetis a la sartén junto con la panceta y un cucharón del agua de la cocción.
Mezclar: bien y cocinar unos minutos más hasta que los sabores se integren y la pasta quede cremosa.
Apagar: el fuego.
Verter: por encima de la pasta los huevos batidos y mezclar para que se cuezan con el calor residual.
Servir: caliente.
Acompañar: con queso parmesano rallado.
Los verdaderos espaguetis a la carbonara no llevan crema de leche. La cremosidad de la receta se obtiene con su correcta elaboración. En mi opinión, añadir crema de leche solo aumenta el contenido graso y hace que el plato resulte más pesado de digerir, sin aportarle mayor sabor y restando autenticidad a la receta. Si sigues paso a paso el proceso de elaboración, te puedo asegurar que obtendrás unos espaguetis muy cremosos.
El guanciale o la panceta es carne de cerdo con un alto contenido en grasas y calorías. Combinado con la pasta, los huevos y el queso, hace que este plato no sea recomendable para quienes desean cuidar la línea o tienen el colesterol elevado. No recomiendo abusar de su consumo.