Precalentar: el horno a 160 ºC.
Derretir: el chocolate al baño maría.
Batir: las yemas de huevo con el azúcar.
Añadir: el chocolate derretido.
Añadir: la harina y la levadura. Batir hasta que todo esté bien integrado.
Batir: las claras a punto de nieve hasta que estén firmes.
Añadir: las claras montadas a la masa poco a poco, con movimientos envolventes, para no perder el aire.
Verter: la mezcla en un molde redondo de 22 cm previamente engrasado.
Hornear: durante 45 minutos o hasta que, al pinchar con un palillo en el centro, este salga limpio.
Desmoldar: y dejar enfriar sobre una rejilla.
Cubrir: el pastel con chocolate fondant.
Decorar: al gusto.
Servir: frío.
Este pastel es perfecto para los verdaderos amantes del chocolate, con un sabor profundo e intenso que lo hace ideal para acompañar con una bebida ligera, como un cava o un café negro. Su textura densa y su potente sabor lo convierten en una excelente opción para celebraciones o para una merienda especial.
Asegúrate de dejarlo enfriar bien antes de cubrirlo con el chocolate fondant, ya que esto le dará un toque final aún más delicioso. Es un pastel saciante, por lo que resulta ideal para servir después de una comida ligera, como tarta de cumpleaños o en una merienda con invitados.