Hervir: las patatas con o sin piel.
Cortar: las patatas en rodajas de un dedo de grosor.
Colocar: en una fuente de servir, formando una base.
Calentar: las patas del pulpo y cortar en trozos de dos dedos de grosor.
Colocar: encima de las patatas.
Salar: espolvorear con pimentón dulce y picante.
Aliñar: generosamente con aceite de oliva virgen extra.
Servir: caliente o a temperatura ambiente.
El pulpo lo compro hervido en un establecimiento de confianza; con esto simplifico mucho la elaboración del plato y me aseguro de que el pulpo quede tierno. Las patatas deben ser de calidad, lo ideal son las gallegas. Si es posible, lo serviremos en un plato de madera, que le dará un toque más tradicional. En caso de hervir nosotros el pulpo, es importante congelarlo previamente para que quede blando.
El pulpo a feira es rico en proteínas y bajo en grasas. Es un plato ideal para cualquier época del año, perfecto como aperitivo o como plato principal en reuniones y celebraciones.