Limpiar: las setas, cortar en trozos pequeños y freír en una sartén con aceite.
Retirar: la piel de la butifarra, desmenuzar y añadir a las setas. Mezclar y freír.
Cortar: los cherrys por la mitad, añadir a la sartén y freír.
Añadir: el vino, remover, dejar evaporar el alcohol y apagar el fuego.
Hervir: la pasta elegida, escurrir y mezclar con la preparación anterior.
Rectificar: de sal y servir.
Retirar la piel a la butifarra es un pequeño gesto que marca la diferencia: permite que la carne se deshaga e integre mejor con las setas, la salsa y la pasta, aportando más sabor y una textura más homogénea al plato.
Podemos usar el tipo de pasta que más nos guste, pero lo ideal es optar por macarrones o espirales, ya que su forma ayuda a que los sabores se mezclen mejor y se mantengan en cada bocado.
Una ensalada o unas verduras al vapor serán el complemento perfecto para este plato.