Limpiar: limpiar y pelar los higos.
Colocar: colocar 4 higos entre dos láminas de film transparente y chafar con la ayuda de un rodillo. Colocar en el congelador.
Untar: untar unas tostaditas con mantequilla.
Cubrir: cubrir con los higos congelados, dejar que se descongelen totalmente.
Poner: poner encima las virutas de jamón ibérico y un trozo pequeño de queso de cabra.
Servir: servir.
El dulzor de los higos mezclado con el salado del jamón resulta en una combinación deliciosa. La única dificultad de este plato es encontrar el equilibrio de sabor entre sus ingredientes, ya que un exceso o defecto de higos puede hacer que no obtengamos el resultado esperado. Son ideales para acompañar unos vasitos de gazpacho o para servir como aperitivo. Una receta muy veraniega.
Los higos son una buena fuente de fibra y antioxidantes, mientras que el jamón ibérico aporta proteínas y grasas saludables. El queso de cabra añade proteínas y calcio.