Para la carne:
Para los champiñones:
Preparación del solomillo
Atar: el solomillo con cordel.
Salpimentar: y aderezar con hierbas al gusto.
Envasar: al vacío utilizando bolsas aptas para cocción a baja temperatura.
Programar: el termorregulador a 58 °C durante 2 horas y 30 minutos.
Sumergir: el solomillo cuando el termorregulador haya alcanzado la temperatura deseada y cocer.
Retirar: el solomillo, colocarlo encima de un papel absorbente y secar.
Dorar: la carne por todos los lados en una plancha muy caliente, aderezar con AOVE.
Cortar: a la medida deseada y servir acompañado de los champiñones y la salsa Chateaubriand.
Preparación de los champiñones
Limpiar y cortar: los champiñones por la mitad.
Calentar: en una sartén las 2 cucharadas de mantequilla con un poco de aceite para que no se quemen.
Añadir: los champiñones y freír.
Agregar: la crema de leche, mezclar bien y dejar reducir. Salar.
Reservar: hasta el momento de servir.
Preparación de la salsa Chateaubriand
Calentar: en una sartén la mantequilla con un poco de aceite.
Añadir: las escalonias cortadas pequeñas y rehogar.
Añadir: los champiñones cortados muy pequeños y la hoja de laurel. Rehogar.
Verter: el vino y dejar que el alcohol se evapore.
Añadir: el zumo de limón, la pimienta, la harina y el fondo de carne. Salar.
Dejar: reducir a la mitad y colar.
Añadir: 1 cucharada de mantequilla, el estragón y el perejil picados. Mezclar.
Colocar: la salsa en un plato, encima el solomillo y acompañar de los champiñones.
Servir: al momento.
La técnica de cocción a baja temperatura ofrece resultados sorprendentes en cuanto a sabor y textura de la carne. Si no disponéis del aparato sous-vide, podéis adaptar la receta a una cocción tradicional.
Es cierto que, de entrada, puede parecer un proceso complicado: hay que contar con una envasadora al vacío, bolsas especiales para cocinar, un termorregulador y un recipiente adecuado para este tipo de cocción. Sin embargo, una vez te has informado y familiarizado con la técnica, no presenta ninguna dificultad. Los resultados que se obtienen realmente sorprenden.