Cortar: la sepia en trozos cuadrados.
Picar: la cebolla finamente, añadir a una cazuela con aceite de oliva y dorar.
Rallar: los tomates y añadirlos a la cazuela.
Hacer: un sofrito con la cebolla y el tomate.
Añadir: los trozos de sepia, la tinta y la bolsa marrón al sofrito. Mezclar bien y dejar que coja color durante 2-3 minutos.
Añadir: un vaso de vino blanco, salpimentar y mezclar bien. Dejar que el alcohol se evapore.
Dejar: cocer a fuego lento 30 minutos o más, dependiendo del tamaño de la sepia. Añadir caldo de pescado si hace falta.
Hervir: o cocer en el microondas las patatas y convertir en puré.
Mezclar: una parte del puré de patatas con la tinta de la sepia para elaborar un puré de color negro.
Hacer: con la ayuda de un aro de cocina, tres capas de puré, intercalando en medio el puré negro.
Añadir: el estofado de sepia alrededor del puré.
Servir: caliente.
La cocción de este guiso se simplifica mucho si utilizamos una olla a presión o sepias pequeñas. La bolsa marrón de la sepia (bazo) aporta mucho sabor al plato, pero si decidimos utilizarla, deberemos ser prudentes al salar.
Si no queremos elaborar un puré, podemos añadir las patatas 20 minutos antes de finalizar la cocción del estofado. En este caso, la presentación y el sabor variarán. Para el puré negro, también podemos utilizar una bolsa de tinta congelada.
El estofado de sepia en su tinta es una receta rica en proteínas y baja en grasas. La sepia, acompañada de puré de patatas, ofrece una comida completa y saciante. Es un plato ideal para disfrutar en cualquier época del año, especialmente en los meses más fríos.