Los garbanzos combinan muy bien con los calamares. La cebolla aporta dulzor al plato y la guindilla da un contraste picante exquisito. Los calamares no requieren mucho tiempo de cocción; si nos pasamos con el tiempo, van a quedar duros. Aconsejo comprar calamares de tamaño pequeño o mediano, ya que será más fácil que nos queden tiernos.
Los calamares son ricos en proteínas, vitaminas del grupo B y minerales como el fósforo, potasio, yodo y selenio.