Colocar: las chirlas en agua con sal para que desprendan la arena.
Pelar: los tomates y cortar en brunoise. Freír en una cazuela con un poco de aceite de oliva.
Añadir: los dientes de ajo cortados finos, dejar que se doren.
Retirar: los tomates y los ajos de la cazuela y reservar.
Abrir: en la misma cazuela las chirlas al vapor. Retirar. Dejar en la cazuela el agua que han soltado.
Quitar: las valvas a las chirlas, dejando algunas para decorar.
Hervir: los espaguetis en abundante agua con sal y retirar cuando estén casi al dente.
Verter: la pasta en la cazuela con el tomate, los ajos, las chirlas y el agua que han soltado al abrirlas.
Dejar: que se termine de cocer unos 2 minutos.
Espolvorear: con perejil fresco picado.
Servir: caliente.
Ofrecer: aceite picante o guindilla al gusto.
Terminar de cocer los espaguetis con el agua de cocción de las chirlas aporta un sabor a mar más intenso a la pasta. Este plato es muy fácil de preparar y resulta muy sabroso. Retirar las valvas a las chirlas facilita la tarea de comer los espaguetis e integra mejor los sabores. Es un plato que suele gustar a todos.
Los italianos utilizan pasta seca en lugar de fresca para los platos de pasta con pescado y nunca ofrecen queso para espolvorear.