La mermelada de higos la podemos utilizar para acompañar quesos, encima de una tostada de pan con mantequilla o para confeccionar un aperitivo dulce-salado exquisito, combinando, por ejemplo, con jamón ibérico o unas anchoas. La cantidad de azúcar utilizada es orientativa: dependerá del dulzor de los higos, su grado de maduración y si son recién cogidos del árbol, como en mi caso.
La mermelada se puede conservar en un lugar fresco y seco durante varios meses, siempre que los botes estén bien sellados y se haya realizado el vacío correctamente.