Los tomates son potentes antioxidantes gracias a su alto contenido en licopeno, además de aportarnos vitaminas C, A y E. Las anchoas contribuyen con proteínas y ácidos grasos omega-3, mientras que las alcaparras, aunque ricas en sodio, realzan el sabor del tomate y también nos aportan vitamina K.
El tomate corazón de buey es muy carnoso y dulce, al igual que el tomate seco, mientras que el tomate verde no presenta tanto dulzor. La mezcla de distintas texturas y niveles de dulzor, junto con el sabor salado de las alcaparras y las anchoas, da como resultado una combinación equilibrada y deliciosa.
Este es un plato ideal para los amantes del tomate y muy refrescante. Es importante salar con moderación, teniendo en cuenta que las anchoas y las alcaparras ya aportan suficiente sal por sí solas.