Dorar: en una cazuela con aceite la cebolla, el apio y la zanahoria cortados a brunoise fina.
Añadir: la carne cuando las verduras tomen color. Mezclar bien y sofreír hasta que la carne tome un tono oscuro.
Añadir: el vaso de vino blanco. Dejar que se evapore.
Añadir: la salsa de tomate y mezclar bien.
Añadir: 1 vaso de caldo de carne y dejar cocer a fuego lento durante aproximadamente 2-3 horas.
Añadir: más caldo si es necesario y rectificar de sal.
Servir: o guardar para la preparación que desees.
En Bolonia no hay hogar que no presuma de preparar el mejor ragù de carne, conocido localmente como salsa boloñesa. Esta receta puede enriquecerse con los ingredientes que más nos gusten… y guardar el secreto. Es la elección perfecta para acompañar platos de pasta.
El auténtico ragù boloñés requiere una cocción lenta y prolongada para que los sabores se integren y la carne quede suave y melosa. Si lo prefieres, puedes reducir el tiempo a unos 40 minutos utilizando una olla a presión.